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La abaya y lo que deja ver

En el precicipio de Kawkaban por ti.

Esta foto la tomé en Yemen, en un lugar bastante turístico que se llama Kawkaban, pronunciado Cocabán, casí como Cobacabana. Hay un cortado bastante grande con bonitas vistas. Cuando fui a visitarlo le hice esta foto a una mujer que había por ahí.

No parece que la pobre pueda ver mucho con tanto velo, afortunadamente no pisó en falso porque detrás teníamos un precipicio tremendo.

Si nos fijamos bien en la foto podemos ver sus dedos pintados con Henna. Muchas veces las mujeres musulmanas tapadas por abayas y velos consiguen decir mucho en pocos centímetros de piel. Estoy seguro que el tipo de dibujo o el hecho de que tenga uno, tiene algún significado social, aunque no lo conozco.

Y… ¿qué más queda a la vista? Los zapatos, que en este caso no son nada especiales, tal vez porque son para andar por las rocas, pero por aquí en Riad, las mujeres cuidan mucho el calzado, que a veces es muy espectacular. Un día le dije a un amigo saudí que una chica me parecía bonita, pues sus onduladas curvas se definian a pesar de la abaya; “no me gustan sus zapatos” me respondió descartándola. Así que chicas que vengáis a Arabia Saudí, no descuidéis vuestros zapatos.

Por supuesto los ojos, cuando se muestran, suelen ser a donde llegan las miradas ajenas. Una amiga occidental me dijo una vez tras ponerse el velo a lo saudí y pasear por la calle, que sentía que sus ojos eran muy poderosos. Las chicas, por supuesto, cuidan mucho sus ojos, y se maquillan con esmero, a veces con acierto y otras con una capa de maquillaje muy kitsch, que llama la atención por la intensidad del color pero que no resulta estético (a mí por lo menos).

Otras veces se tapan los ojos no con un conservador velo sino con unas gafas de sol que no se quitan ni en el centro comercial, esto les da un aire muy raro, casi alienígena. ¿Os podéis imaginar? Lamentablemente no tengo muchas fotos de mujeres, porque hacerlas es arriesgarse a violentarlas a ellas o a sus maridos, hermanos, etc. Y que ellos te violente a ti, ya me entendéis.

De todas formas espero poder compartir con vosotros alguna más porque me he comprado un objetivo de largo alcance, con el que podré sacar fotos a una distancia prudencial. ¡Por algo me lo compré! 😉