Sobre las (hipócritas) relaciones de España con Arabia Saudí

Después de que Estados Unidos firmara un contrato de 30.000 millones para vender armas a Arabia Saudí, España no ha querido ser menos y tras agasajar al Príncipe heredero Sultan bin Abdul Aziz Al Saud, la autodeclarada “pacifista” ministra Chacón ha firmado “un acuerdo de cooperación militar” que no incluye la venta de armas “de momento”.

Sultán bin Abdul Aziz Al Saud

Primero un poco de historia. El príncipe Sultán de 80 años es el actual ministro de defensa de Arabia Saudí y se convertirá en rey cuando Abdula muera. Por mis conversaciones con saudíes tiene mucha peor imagen que el rey actual y es vox populi, su afición a meterse más dinero en el bosillo del que le corresponde, que no es poco. Y todos están deseando que Abdula de 85 años entierre a su hermano Sultán. Por si fuera poco se ha declarado opuesto a las tímidas reformas democráticas que se han llevado a cabo últimamente diciendo que “los analfabetos podrían tomar el poder”.

¿Os acordáis del escándalo en Reino Unido sobre gigantescos sobornos en la venta de armamento militar? Resulta que en 1985 el hijo de Sultán recibió más de 1.000 millones de libras esterlinas a modo de soborno para dar el contrato a los británicos. Ya en la época de Tony Blair, el escándalo salió a la luz y aunque el delito podría haber prescrito, el primer ministro británico bloqueó la inminente comisión de investigación alegando “razones de seguridad nacional”.

Hay muchas cosas irónicas. Que países occidentales vendan armas a un país como Arabia Saudí, mientras bombardean Iraq y Afganistán por ser una fuente de terrorismo y estar gobernados por islamistas radicales, según nos contaron. Que Reino Unido, que se las da de país gentleman y hace gala de su fair play, no tenga reparos en meterse hasta el cuello en el fango por un puñado de libras esterlinas (eso sí, muy grande).

Pero lo más irónico de todo, es que Arabia Saudí, que destina una parte muy importante de su presupuesto al ejército, no quiso (o no pudo) hacer uso de él cuando de verdad lo necesitó. En 1991, en la primera Guerra del Golfo, Arabia Saudí se vio amenazada por Iraq, su rival regional junto con Irán. Entonces no sólo permitió sino que solicitó la instalación de bases americanas en su territorio, para proteger su país. Esto tuvo consecuencias: islamistas radicales dieron la espalda a la familia Saudí y sobre todo la población se dio cuenta de que su glorioso ejército no era capaz de proteger a su país y hubo que pedir ayuda a EEUU. Además luego les pasaron la factura.

Saudi Tornado during Gulf War

Avión Tornado Saudí durante la guerra del Golfo
Hoy leo sorprendido (aunque no mucho) que nuestra familia real ha recibido con todos los honores al Príncipe Sultán y que “El Consejo de Ministros condecoró hoy en real decreto al Príncipe Sultán con motivo de sus visita oficial a España”. Amigos míos de otros países han visitado España muchas veces y aún no me han otorgado ninguna medalla.

Los medios han guardado un prudente silencio que sólo ha sido roto por el diario Público con un artículo titulado “Un polígamo en Palacio“, muy al caso después de que nuestra vicepresidenta se declarase “horrorizada” tras hacerse una foto con un polígamo en Níger.

Parece que cierta dosis de hipocresía es imprescindible en los asuntos de palacio, que nosotros, el populacho no alcanzamos a entender del todo.

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6 pensamientos sobre “Sobre las (hipócritas) relaciones de España con Arabia Saudí”

  1. Hola Algarabia,

    Gracias por tu comentario. No te quito razón en que la tolerancia religiosa en este país es inexistente. Vivo aquí y las misas clandestinas están a la orden del día. Sin embargo, te parecerá en la distancia que el rey es el baluarte del sistema, cuando el sistema wahabí es mucho más poderoso que el mismo rey. No es una monarquía tan absoluta como la pintan sino un equilibrio de intereses del empresariado, la familia real y los clérigos (y la población en general claro).

    Dentro del sistema saudí el rey es de lo más reformista. Apoyarle y dejar que él nos apoye, es importante de cara a los ojos de muchos musulmanes cercanos al conservadurismo saudí (Afganistan, Yemen…). No olvidemos el papel singular que tiene Arabia Saudí y su rey como guardían de las mezquitas sagradas de Meca y Medina. Es un símbolo muy fuerte.

    La alternativa, que sería hacer migas solamente con el islam que nos es más cómodo, como el de Turquía y Marruecos, sería dejar fuera a muchos musulmanes, justo aquellos a los que hace falta acercar al entendimiento y disipar el antioccidentalismo, que es muy fuerte en muchas zonas del mundo.

    O sea, que no es que sea respetable ni deseable el islam saudí, pero es mejor que este tipo de religión y sociedad tenga un marco con el que entenderse con occidente que dejarles fuera esperando para dialogar con ellos que alcancen el nivel requerido de respetabilidad por si solos…

  2. Bueno, Carlos. No estoy de acuerdo con que este tipo de cumbres sirven para avanzar. Más bien lo que hacen cumbres como ésta es un daño enorme al islam mayoritario, porque la versión más rigorista y extremista, la wahhabí, es la que se autoproclam portavoz del islam y propaga su intolerancia y extremismo. A la mayoría de los musulmanes que he conocido en todo el mundo árabe y en España, y son muchos, les horroriza la visión saudí del islam y que los Saud se hayan apropiado del islam. Si lees la entrada que puse sobre el tema, verás que van a hablar de “moralidad” (http://algarabia.blogia.com/2008/070802-de-madrid-al-cielo.php). ¿Eso es avanzar en el entendimiento? Es una reunión de extremistas de diferentes religiones, organizada por el representante del único país musulmán del mundo que prohibe praticar otras religiones en su reino. ¿De verdad crees que está capacitado para entablar un díalogo interreligioso en nombre de la tolerancia?
    Es como si Bush organizara una cumbre para explicar al mundo cómo debemos resolver pacíficamente los conflictos

    No es éste el tipo de diálogo interreligio que necesitamos.

    Un saludo, y te leo 😉

  3. Gracias por tu comentario Algarabia…

    Tengo que decir, que a pesar de los pesares, el actual rey de Arabia Saudí es de lo mejorcito que ha tenido este país en los últimos años y está haciendo un esfuerzo por acercar posturas y echar agua al supuesto choque de civilizaciones…

    Las mentalidades no se cambian en un día. Si todos los países fueran perfectos no haría falta hacer estas cumbres, que se supone que son precisamente para avanzar.

  4. Bueno, Carlos. Ahora estamos esperando con entusiasmo la inauguración del encuentro interreligioso que Abdula bin Saud ha organizado en Madrid y que abrirá él en persona con el rey Juan Carlos y ZP. El bombero pirómano organiza un congreso sobre el fuego 😉

    Un saludo

  5. Hola Carlos:
    Me ha encantado este post, que leo con atraso pero con júbilo, jejeje.
    Como dice el otro comentarista, son cosas del protocolo y de la política internacional. De hecho, es norma más omenos común no meterse en asuntos internos de otros estado mientras la relación no sea manifiestamente hostil. Hay que recordar que en todas las casas cuecen habas, y si los políticos de un pais le sacaran los colores a los de otro, la respuesta sería semejante. No habria que ver más que a quien le saca los colores la diplomacia española. ¿se los saca acaso a Marruecos? No es que sea un ejemplo de democracia. ¿se los saca a Rusia, una futura democracia orgánica? ¿Y a Turquía?

  6. Son cosas del protocolo internacional, si tu Gobierno (en este caso elegido por nosotros) no está enemistado con el visitante, al Rey, le guste o no, le toca recibirle con lo que le corresponde, pues el zagal es un príncipe heredero. Ahora bien, seguro que ZP ha evitado el encuentro…!
    La hipocresía se centra, creo yo, en las ventas de armas a estos países (ya no contratos de otro tipo, pa no tirar piedras sobre tu tejado)….encubiertas como vehiculos d trasnporte etc.

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