De restaurantes en Riad

Riad no es famosa por su vida nocturna, sus noches locas o su oferta de ocio. Y con razón: no hay bares, teatros ni discotecas. El alcohol, cannabis y demás drogas están relegadas al mercado negro, y los hombres y mujeres sin parentesco directo no deben compartir ningún espacio. También está prohibido el porno y el juego.Y seguro que me dejo algo…

Entonces, ¿qué hace la juventud (y el resto) para entretenerse? Pues comer.

Existe un competitivo mercado gastronómico. Las franquicias americanas se mezclan con las especialidades locales. Además es posible encontrar comida japonesa, italiana, india, mexicana… El viernes (que es como si fuera domingo) comimos en un indio por 31 riales (5,5€) y todo muy rico y nos hartamos. ¡Qué fácil es engordar en Riad! (de hecho la gente engorda).

Humus

Humus: pasta de garbanzos con zumo de limón, tahina (pasta de semillas de sésamo) y aceite de oliva

Aunque…
Por supuesto, como todo en este país, los restaurantes tienen sus peculiaridades. Muchos restaurantes, tiene una Family Area y otra para Single Men, que no quita para que grupos de mujeres y familias acudan al primero y grupos de hombres al segundo.

Obviamente no esperéis que camareros saudíes os sirvan, ni en un restaurante ni en ninguna parte. Para eso se importa la mano de obra barata de Asia. Y aunque el servicio de los paquistaníes, filipinos, indios, etc. no es precisamente eficiente seguro que los saudíes lo hacía igual o peor.

Por último los cinco rezos obligatorios interrumpen casi siempre la actividad de los restaurantes, que como otros comercios, pueden llegar echar a los clientes a la calle mientras duran.

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4 pensamientos sobre “De restaurantes en Riad”

  1. Hace un par de años vi un interesantísimo documental acerca de Arabia Saudí en el que se hablaba, entre otras cosas, de las “peregrinaciones turísticas” de los jóvenes a Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein, de leyes mucho más relajadas, y del control acérrimo sobre la inmigración asiática, que copa casi el 100% del sector servicios. Lo de los centros comerciales completamente occidentalizados paralizándose cinco veces al día para los rezos resultaba chocante ya desde la tele; estar allí viviéndolo todo de primera mano debe ser increíble.

  2. Hola Mortiziia,

    Pues si me das el nombre del documental, intentaré conseguirlo.

    Bueno, lo del rezo no se ve tanto porque siempre se hace para no coincidir… Piensa que también se paran las oficinas y no se pueden hacer llamadas comerciales…

    De momento no he vivido la Arabia profunda, donde todo debe ser aún más pronunciado… A veces nos olvidamos de donde estamos porque pasamos casi todo el tiempo en la urbanzación o en la oficina, que poco tienen de saudíes.

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